DETROIT -- Alex Rodríguez no pudo batear para los Yanquis de Nueva York en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Pero no fue el único.

Ninguno de sus compañeros de equipo produjo en el plato, y ahora terminó la temporada para Nueva York.

Los poderosos Yanquis, quienes establecieron una marca del equipo en cuadrangulares y terminaron en el segundo lugar de Grandes Ligas en materia de carreras anotadas, fueron barridos por los Tigres de Detroit en la serie de campeonato al perder el jueves por 8-1 en el cuarto juego.

"Uno nunca espera esto", dijo Rodríguez. "Es una manera terrible para terminar la temporada".

A-Rod obtuvo toda la atención al ser enviado a la banca en tres ocasiones durante esta postemporada, pero Nueva York no funcionó en ningún segmento de su alineación --con excepción de Raúl Ibáñez-- durante una serie en la que nunca tuvieron una ventaja en la pizarra.

"Una cosa en la que no me quiero enfocar es en Alex, porque no fue sólo él quien no bateó", dijo el manager de los Yanquis Joe Girardi. "Ustedes saben, si los otros muchachos batean, los problemas de un tipo no se van a ver tanto", señaló.

Rodríguez bateó en la postemporada para promedio de .120 (de 25-3) sin carreras producidas, sin hit en 18 oportunidades y 12 ponches contra lanzadores derechos y de 9-1 contra los Tigres.

Le restan 114 millones de dólares y cinco años de su contrato --con cláusula que impide su cambio de equipo-- y dijo que espera estar de regreso con los Yanquis la temporada próxima.

"Amo la ciudad de Nueva York y todo lo que representa ser un Yanqui", dijo. "Los períodos álgidos son muy altos y las caídas son extremadamente pronunciadas. No hay duda que las dos últimas semanas fueron difíciles, no sólo para mí, sino para todos mis compañeros de equipo", agregó.

Varios de los compañeros de Rodríguez estuvieron pero la bate que él en la postemporada.

El dominicano Robinson Canó bateó promedio de.075 (de 40-3) sin cuadrangular, Curtis Granderson .100 (de 30-3) con 16 ponches, Nick Swisher .167 (de 30-5) con dos carreras producidas, y Russell Martin .161 (de 31-5) con una carrera impulsada. Eric Chávez no tuvo imparable en 16 oportunidades, con ocho ponches.

Girardi pareció más desconcertado por los problemas de Canó, que incluyó haber bateado sólo un hit en 18 veces al bate contra los Tigres y una sequía récord en postemporada de 29-0 que inició contra Baltimore en su serie divisional.

"Esa (mala racha) es desconcertante para mí porque hemos visto el tipo de bateador que es Robby Canó", dijo el manager.

Y si los problemas de Nueva York en el plato no fueron suficientes, su astro CC Sabathia tuvo un desempeño horrible cuando su equipo más lo necesitaba y los Yanquis jugaron pobremente a la defensiva --en especial el confiable primera base Mark Teixeira-- en su último juego del año.

Sabathia permaneció en el montículo sólo tres entradas y dos tercios porque los Tigres lo estaban castigando con 11 imparables y seis carreras, cinco de ellas limpias. Ponchó a tres bateadores.

"Es embarazoso para mí salir y no ser capaz de dar a nuestro equipo una oportunidad de ganar", lamentó. "Me enorgullece tratar de darnos una oportunidad y no lo hice esta noche", agregó.