Los Bravos intentan defender su título divisional.

ATLANTA -- Impredecible parece ser la manera correcta de describir este año a los Bravos, quienes deben sentirse afortunados de llegar a la pausa por el Juego de Estrellas compartiendo la cima de la División Este de la Liga Nacional.

Esta no habrá sido la posición que aspiraban cuando ganaron 17 de sus primeros 24 juegos. Pero al producir en los siguientes 48 encuentros uno de los tres peores porcentajes de ganados y perdidos en la Liga Nacional, Atlanta debe estar satisfecho con el repunte que han tenido en las últimas tres semanas.

Al ganar 16 de sus últimos 24 compromisos antes de la pausa, los Bravos básicamente repitieron su encendido comienzo y entraron en un ritmo que les serviría para comenzar la segunda mitad de la campaña. Ahora, mientras intentan defender su título divisional, solamente pueden esperar que su ofensiva continúe mejorando como lo han hecho últimamente.

Cinco sucesos claves
1. La rotación que ha estado plagada de lesiones y demostró ser brillante por gran parte de abril simplemente ha sido mediocre durante los siguientes dos meses y medio. Aunque Aaron Harang demostró ser una ganga, el dominicano Ervin Santana tuvo problemas para cumplir con las expectativas de su contrato de US$14.1.

2. Aunque el grupo de relevistas no igualará la excelente efectividad que fijó el año pasado, adquirió una gran pieza con el ascenso de Shae Simmons. Con Simmons y Jordan Walden, los Bravos tienen dos brazos capaces de prepararle la mesa a Craig Kimbrel.

3. Freddie Freeman enfrentó obstáculos cerca del final de abril y no fue factor en tres semanas desde mayo, pero el inicialista regresó a la normalidad en el mes pasado. Su porcentaje de embasarse más slugging de .878 es bastante similar al de .854 que tuvo en la primera mitad del año pasado.

4. Jason Heyward ha demostrado por qué es descrito por muchos como un jardinero central jugando en el bosque derecho y si vuelve a tener éxito contra los lanzadores zurdos, podría ser fácilmente ser el jugador más valioso del equipo en la recta final.

5. Pese a enviar a Dan Uggla a la banca después de un mes y el ascender a Tommy La Stella a finales de mayo, los Bravos todavía están en posición de romper el récord de ponches en la franquicia por cuarta temporada consecutiva.

Cinco temas a seguir en la segunda mitad
1. Con la llegada de la fecha límite de cambios, los Bravos tratarán de darle profundidad a su bullpen, preferiblemente un zurdo, y jugadores para su banca. No tienen mucha flexibilidad financiera tras superar su presupuesto con la contratación de Santana en marzo. Pero el gerente general Frank Wren ha demostrado que puede hacer movimientos en esta situación. En el 2011 incluyó a otro prospecto para que los Astros pagaran el resto del salario de Michael Bourn.

2. Evan Gattis se estableció como uno de los bates más peligrosos en la alineación antes de perder acción con una molestia en la espalda en julio. Si Gattis se mantiene en salud y recupera su poder inmediatamente, los Bravos podrían exhibir poder en la parte gruesa de la alineación. Solamente deberán esperar que Justin Upton sea más consistente durante largos trechos.

3. Será interesante ver por cuánto tiempo Atlanta contará con B.J. Upton como primer bate. Upton tiene un promedio de .260 con un porcentaje de embasarse de .296 en los 18 partidos desde que pasó a encabezar la alineación. Heyward parece ser la mejor alternativa. Pero mientras los números no son impresionantes esto es lo mejor que los Bravos han visto de B.J. en un lapso de tres semanas desde su llegada la temporada pasada.

4. Los Bravos tienen motivos de sentirse optimistas con un bullpen que tiene a Walden, Simmons y al mejorado Anthony Varvaro como sus piezas más fiables. Si David Carpenter puede entrar en forma y el dominicano Juan Jaime comienza a tirar strikes en Triple-A, Atlanta puede tener un mejor bullpen que el del año pasado.

5. Pese a anotar un total de 21 carreras en sus últimos dos juegos, los Bravos concluyeron la primera mitad de la temporada anotando más carreras que solamente los Cardenales y Padres. Pero esta frustrante ofensiva dio señales de vida al batear .275 y promediar 5.1 carreras durante las últimos 17 partidos. El tiempo dirá si fue una muestra de lo que está por venir o el resultado de jugar contra equipos con foja debajo de los .500 durante este trecho.