Edinson Vólquez.

CINCINNATI - Cuando se subió al montículo el sábado en su segunda apertura por los Piratas, Edinson Vólquez demostró su habilidad no sólo de pitchar, sino también de hacer muchas otras cosas.

El dominicano limitó a los Cerveceros a una carrera merecida en 6.1 entradas, además de animar a sus compañeros de equipo y levantar "pesas".

Las "pesas" fueron las 190 libras del jardinero Andrew McCutchen.

En un partido que iba 2-2 y que al final perdió Pittsburgh por 3-2, McCuthen dejó caer un batazo de Khris Davis en el séptimo inning. En el montículo, Vólquez mantuvo la calma y volvió a su trabajo.

"Lo más impresionante es su reacción en la lomita; es que no la hubo", dijo el manager de los Piratas, Clint Hurdle. "(Sus compañeros) ven eso también. Cuando los jugadores ven al pitcher (reaccionar) porque alguien cometió un error, piensan 'Whoa, vaya'. Pero Vólquez se mantuvo ahí".

Con la ayuda del relevista Tony Watson más adelante en el inning, Vólquez mantuvo en cero a Milwaukee en ese momento.

"Eso es lo que quieren hacer todos los pitchers", dijo Vólquez. "No puedes quejarte de lo que pasó detrás de ti…o delante de ti. Hay que seguir haciendo los pitcheos".

Mientras Vólquez caminaba hacia el montículo para iniciar el séptimo episodio, se cruzó con Jordy Mercer, quien acababa de dar un lineazo de out al jardín izquierdo para terminar la primera parte del inning.

Vólquez le gritó a Mercer, "¡Buen swing, buen batazo!"

"¿Pueden creer eso? Qué positivo fue eso, sobre todo viniendo de él", comentó Mercer.