Rafael Furcal. (AP)

JUPITER, Florida -- Después de una operación en el codo, Rafael Furcal supo convencer a los Marlins de Miami de que podría ser el segunda base del equipo esta temporada.

El infielder de 36 años se reunió con los ejecutivos Mike Hill y Dan Jennings, y de manera directa les planteó sus argumentos para que le contratasen.

"En los 25 años que llevo en el béisbol, nunca había estado frente a frente con un jugador y que ese jugador me hubiese entusiasmado tanto", dijo Jennings, el gerente de los Marlins. "Se presentó al despacho y, cuando se fue, Mike y yo nos quedamos mirándonos. Ahí dije: `hay que contratarlo'".

¿Y qué fue lo que le dijo a Furcal a Hill y Jennings que les motivó a ofecerle un contrato de 3 millones de dólares por una temporada?

"Les dije que me gusta ganar", dijo Furcal.

La trayectoria de 14 campañas del dominicano incluye nueve presencias en los playoffs. Integró la novena de los Cardenales que ganó la Serie Mundial del 2011 y estuvo por tercera vez en el Juego de Estrellas en el 2012.

Aunque ha mostrado enorme entusiasmo y energía en la pretemporada, persisten las dudas sobre su bateo y su salud.

Furcal no jugó en el 2013 tras someterse a una operación en el codo de su brazo para lanzar y trata de volver a las mayores a los 36 años de edad. Los Marlins esperan que aporte su experiencia desde la segunda base.

Pero tuvo un slugging de .347 en 2011-12, muy por debajo de su promedio de por vida de .403, y pegó apenas un hit en 13 turnos en la pretemporada.

"Aún puedo jugar", dijo. "Sé que tengo 36 años, pero me siento juvenil, especialmente en un equipo joven".

Si Furcal puede producir para ser titular, y como primero al bate, los Marlins se beneficiarán de sus dotes de líder. La presencia de este veterano con experiencia con equipos exitosos resalta dentro de unos Marlins que llevan tres años consecutivos terminando en el último lugar del Este de la Liga Nacional.

"Alguien como Rafy, de primero al bate y embasándose, sirve para quitarle presión a nuestros jugadores más jóvenes", comentó el mánager Mike Redmond. "No queremos depender exclusivamente en muchachos de 21 y 22 años para generar la ofensiva".

Furcal forma parte del remozamiento del cuadro interior de los Marlins, uno que necesitaba reforzarse. Los otros rostros nuevos son el primera base Garrett Jones, el antesalista Casey McGehee y el receptor Jarrod Saltalamacchia.

Como Furcal, los tres son veteranos que arrastran interrogantes que hicieron que otros equipos se desprendiesen de ellos. El único que sigue en su puesto es el campocorto Adeiny Hechavarría, un cubano de 23 años.

Para no exigir tanto su codo, Furcal jugará en la intermedia luego de toda una carrera como el campocorto.

"Cuesta un poco cuando son 14 años en una posición y ahora tienes que estar en la segunda base", dijo Furcal. "Pero estoy adaptándome".

Furcal tiene todo el cúmulo de experiencia de 1.605 juegos en las mayores, teniendo como pilotos a Bobby Cox, Tony La Russa y Joe Torre. Esos tres dirigentes serán exaltados al Salón de la Fama en julio.

"Cuando se cuenta con alguien que ha estado bajo la tutela de esos líderes, pues eso es algo que nosotros necesitábamos", dijo Jennings.

Tampoco es que los Marlins necesitarán de una ofensiva extraordinaria por parte de Furcal, para tener una mejora con respecto a 2013, cuando los encargados de batear primero en el orden anotaron 63 carreras, la menor cantidad en las mayores, y con promedio de .229. Los que estuvieron en la intermedia registraron un slugging combinado de .249, el segundo peor de la Liga Nacional.

En la pretemporada, Furcal ha conectado apenas dos hits en 16 turnos, pero la prioridad es asegurar que estará sano para el inicio de la campaña.

Y cuando le preguntaron sobre cuánto más puede aún aportar, Furcal se resistió a repetir lo que le dijo a los Marlins hace unos meses atrás: "Me siento bien, pero ya veremos".