SAN DIEGO -- Apenas un mes después de una cirugía en su rodilla derecha, el receptor cubano de los Padres Yasmani Grandal se paró frente a su casillero en septiembre pasado y proclamó que estaría listo para el arranque de los entrenamientos primaverales.

En ese entonces tal aseveración parecía poco probable, dada la severidad de la lesión que sufrió después de un aparatoso choque en el plato en julio en contra de los Nacionales, cuando Anthony Rendón se barrió contra su rodilla derecha tratando de evitar una doble matanza.

Pero desde el principio, Grandal no estuvo de acuerdo con el largo período de recuperación de entre 9 y 12 meses que se le impuso para que quedara totalmente recuperado y pudiera volver a jugar después de haberse sometido a una operación para reparar el ligamento cruzado en su rodilla.

"Tomé ese tiempo [estimado] como exagerado… Me puse la meta del 1 de marzo para estar al 100%", indicó Grandal. "Y creo que todo marcha bien. He estado en punto y adelantado en el proceso de recuperación y he cumplido con todas mis metas. Hasta ahora todo va bien. Estamos confiados en que mi rodilla se recuperará".

Grandal ha trabajado junto al terapeuta físico de los Padres Rick Stauffer, y también en Florida y Arizona, durante un ocupado receso de temporada en el que también contrajo matrimonio. El sábado, el oriundo de La Habana, Cuba, asistió al FanFest en el Petco Park.

Hasta la fecha, Grandal ya corre las bases y atrapa detrás del plato. La acción del cubano durante los entrenamientos primaverales probablemente será gradual. Los Padres se sienten animados por el progreso de su receptor.

"Todo ha salido bien. Sé que ha trabajado bien duro. El cuerpo médico y los terapeutas han estado supervisando su recuperación", dijo el manager de los Padres Bud Black. "Ha sido una de esas rehabilitaciones suaves y sin contratiempos. Ha cumplido todas las metas.

"La posición en la que juega es bien demandante. Estaremos atentos a eso. Pero en cuanto a su proceso de rehabilitación, estamos bien satisfechos".

A los Padres les encantaría ver lo que Grandal puede hacer durante una temporada completa. El cubano impresionó durante un período de 60 juegos en 2012, año en el que bateó para .297 con ocho jonrones y 36 carreras producidas. Pero fue suspendido por los primeros 50 partidos del 2013 tras haber registrado altos niveles de testosterona en su cuerpo. A su regreso de la lista restringida, tuvo promedio de .216 en 28 encuentros, pero luego se lesiono en julio.

Los Padres cuentan con dos receptores más en el roster de 40 en Nick Hundley y el puertorriqueño René Rivera. Grandal compartía tiempo de juego con Hundley al momento de la lesión. Ahora, tiene programado un regreso a la acción y no está interesado en ser jugador de medio tiempo.

A Grandal se le preguntó el sábado cuáles son sus planes para el Día Inaugural el 30 de marzo en contra de los Dodgers.

"Estar detrás del plato", dijo sonriente. "No hay otro lugar en el que desee estar ese día".