Alex Rodríguez. (Scott Halleran/Getty Images)

NUEVA YORK -- Las Grandes Ligas buscan que se deseche rápidamente una demanda que presentó el antesalista de los Yanquis Alex Rodríguez para impugnar la suspensión que se le impuso durante toda la temporada.

Howard Ganz, abogado de las mayores, dijo en una carta al juez federal de distrito Edgardo Ramos que los alegatos de Rodríguez no son "ni remotamente" los necesarios para revocar una decisión tomada en un arbitraje ante una corte federal.

La misiva de Ganz, fechada el martes y presentada el miércoles, añade que la demanda debe desestimarse porque un tribunal no tiene facultades para revisar los méritos de una decisión surgida de un arbitraje.

Ganz añadió que el estándar para revocar el fallo de un juez de arbitraje es muy exigente, intencionalmente, "y se diseñó específicamente para impedir que las cortes sustituyan con su propio criterio el de los árbitros laborales seleccionados por las partes".

"Una corte debe confirmar una decisión incluso cuando el árbitro haya ofrecido apenas una justificación clara para el resultado alcanzado, e incluso si el tribunal considera que la interpretación del contrato por parte del árbitro fue francamente errónea", escribió.

Las afirmaciones de A-Rod en su demanda fueron sopesadas por el árbitro, quien tomó una resolución con base en evidencias, argumentos y en su propia interpretación de los acuerdos colectivos, agregó Ganz.

Destacó también que Rodríguez no desmintió que se hubiera involucrado en la conducta indebida que se le atribuyó durante la audiencia de arbitraje o en su demanda.

Ramos programó una conferencia para el 14 de febrero y dio instrucciones a los abogados de Rodríguez para que respondan a los alegatos de las mayores mediante su propia carta, el 7 de febrero.

A finales de agosto, las Grandes Ligas suspendieron a Rodríguez por 211 juegos, y el sindicato de peloteros presentó una apelación. El 11 de enero, el juez de arbitraje Fredric Horowitz redujo el castigo a 162 juegos y a toda la postemporada de 2014, al concluir que Rodríguez utilizó sustancias prohibidas cada año, entre 2010 y 2012, e intentó obstruir la investigación de las mayores.

Rodríguez, tres veces nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, no testificó en la audiencia donde se analizó la querella. Se marchó furioso después de que Horowitz se negó a ordenar que el comisionado Bud Selig rindiera un testimonio.

El toletero demandó a las Grandes Ligas y al sindicato de peloteros el 13 de enero, en busca de revocar la decisión. Acusó a las mayores de incurrir en una "conducta éticamente cuestionable" y de filtrar información a la prensa, infringiendo las reglas de confidencialidad del béisbol. Acusó también a Horowitz de actuar "con una parcialidad evidente".

Su demanda acusó al sindicato de "mala fe", al señalar que su representación durante la audiencia fue "superficial cuando mucho".

En un pie de página, Ganz escribió que el sindicato buscaría desechar los argumentos de que incumplió su deber de una representación justa, y consideró que las mayores se unirán en esa solicitud ante la corte.

Los abogados de Rodríguez no respondieron de inmediato a un mensaje que solicitaba sus comentarios. Tampoco lo hizo el sindicato.