El pueblo dominicano honró en grande a sus campeones. (Raul Calvo/MLB.com)

SANTO DOMINGO, República Dominicana -- El pueblo dominicano rindió el jueves un multitudinario homenaje de reconocimiento a los campeones del Clásico Mundial de Béisbol 2013, en una jornada que se inició con un almuerzo y entrega de anillos en el palacio de gobierno y terminó con una fiesta popular a dos orquestas en el estadio Quisqueya, de esta ciudad.

República Dominicana ganó de forma invicta el certamen mundalista celebrado en marzo de este año, pero no fue hasta ahora que pudo honrar a sus héroes deportivos, quienes tuvieron que reportarse a sus respectivos equipos, una vez concluir el torneo y luego agotar una larga temporada de 6 meses.

En un emotivo acto celebrado en el Salón de Las Caariátides, del Palacio Nacional, sede del gobierno dominicano y encabezado por el presidente Danilo Medina, se hizo entrega de los anillos de campeones a los integrantes del equipo criollo.

La ceremonia de inició con las las palabras de Moisés Alou, gerente general del seleccionado quisqueyano, quien manifestó su agradecimiento a los jugadores, a quienes calificó de verdaderos héroes, por el esfuerzo desplegado en el terreno para lograr el triunfo.

"Me siento orgulloso de estos jugadores y de su entrega", manifestó Alou, al tiempo de expresar que "el pueblo dominicano siempre se sentirá agradecido de estos hombres, que arriesgaron sus carreras y dejaron sus equipos para representar con dignidad los colores patrios".

Apuntó que "la armonía que reinó en el equipo fue un factor clave en la victoria", destacando además, el liderazgo de jugadores como Robinson Canó.

En su discurso, el dirigente Tony Peña definió a sus jugadores como "soldados de la patria, que se lanzaron a la guerra en busca del triunfo".

"Al principio, sabíamos que éste no era el mejor equipo que podíamos conformar, porque faltaban figuras estelares, pero al final resultó el grupo ideal, donde no hubo rangos, todos eran iguales y sólo tenían en su mente dos palabras: República Domminicana", señaló Peña, quien en un momento tuvo que detener sus palabras, porque le embargó la emoción y lágrimas brotaron de sus ojos.

Resaltó que "todos empujaron en la misma dirección y de esa manera, las cosas resultaron más fáciles".

Luego habló Robinson Canó, electo Jugador Más Valioso del Clásico, quien sentenció que "desde el prinncipio sabíamos que íbamos a ganar".

Agregó que "muchos pensamos que éste podría ser nuestro último chance de lograr la corona para el páis y por eso nos propusimos dar nuestro mayor esfuerzo para alcanzar esa meta".

Definió la participación en el Clásico como "una gran experiencia, sobre todo por tener la oportunidad de ser parte de un núcleo de peloteros tan especial y por compartir con mi padre (José Canó, quien fungió como coach de bullpen del conjunto), algo con lo que sueña cada hijo".

De su lado, el presidente de la Federación Dominicana de Béisbol, Héctor -Tito-Pereyra, elogió la dedicación de Moisés Alou, Tony Peña y del cuerpo técnico, pero ante todo ponderó el trabajo y el esfuerzo desplegado por cada uno de los jugadores, a quienes calificó como "responsables de la histórica victoria alcanzada en el Clásico Mundial de Béisbol, la mayor hazaña del deporte dominicano en toda su historia".

El presidente Danilo Medina cerró las intervenciones, felicitando a los miembros del seleccionado quisqueyano por "la histórica jornada que protagonizaron" Asimismo, Medina dio las gracias a los jugadores, en su nombre y en nombre del pueblo dominicano, por "lograr para el país esa hazaña irrepetible, porque será muy díficil que un equipo pueda ganar nuevamente el Clásico de manera invicta".

Declaró que "la victoria en el Clásico llenó al país de optimismo y de esperanza, llevando un claro mensaje de que los dominicanos tienen el potenciar de alcanzar cualquier objetivo, una vez se proponen alcanzarlo".

"Este fue un equipo sin muchas estrellas, pero con las agallas suficientes para luchar y salir victorioso", declaró.

Tras sus palabras, el presidente Medina, acompañado de Tito Pereyra, Moisés Alou, y de los ministros de la Presidencia y de Deportes, JoséRamón Peralta y Jaime David Fernández Mirabal, respectivamente, hizo entrega de los anillos de campreón a los jugadores.

Luego, fue ofrecido un almuerzo a los integrantes del equipo e invitados especiales, en la misma casa de gobierno.

En horas de la tarde y partiendo desde el estadio Quisqueya, principal instalación de béisbol del país, se realizó un desfile por varias avenidas y calles de la capital, donde por alrededor de dos horas y media, miles de dominicanos pudieron victorear y saludar a los campeones del Clásico, que se movilizaron en camiones preparados para la ocasión.

Terminado el desfile, se celebró un acto en el estadio Quisqueya, en que los jugadores, el dirigente y los coaches del conjunto quisqueyaano, fueron presentados a un público que aplaudió delirantemente a sus ídolos.

En la actividad fue expuesto el trofeo conquistado en el Clásico Mundial, se hizo una exhibición de fuegos artificiales y se pasó un documental con momentos memorables de la participación dominicana en el evento y con testimonios de los jugadores.

El acto terminó con la presentación de show artístico.