Mike Matheny. (AP)

Ningún equipo está mejor posicionado para el 2014 que los Cardenales de San Luis.

Nada puede suavizar el dolor de perder una Serie Mundial, pero contar con el futuro más brillante en Grandes Ligas es un buen inicio.

A continuación, un vistazo al buen estado de los Cardenales en estos momentos:

--Profundidad en el pitcheo, sobre todo en el pitcheo joven. Cuando se habla de Lance Lynn, Shelby Miller, Michael Wacha, Trevor Rosenthal, Joe Kelly y el dominicano Carlos Martínez, los Cardenales son envidiados por la cantidad y la calidad de sus brazos.

--Un excelente núcleo de veteranos, empezando con el boricua Yadier Molina y Adam Wainwright. Detrás de ese dúo tan respetado y tan productivo están Matt Carpenter y Allen Craig. Ambos tienen menos de 30 años y están establecidos como pilares de San Luis.

--Flexibilidad en la nómina para agregar a un veterano de cartel. Si crees que el torpedero Troy Tulowitzki luciría bien vistiendo el uniforme de los Cardenales, no estás solo. Con apenas unos US$70 millones comprometidos antes de definirse los casos de arbitraje, San Luis podría hacer algo dramático.

--Un sistema de liga menor dentro de los primeros cinco del béisbol. Wacha, Martínez y Rosenthal ya han llegado. El segunda base Kolten Wong y el jardinero dominicano Oscar Taveras son los próximos en tener su oportunidad. Y hay más en camino.

--Tradición. Con 10 participaciones en postemporada en los últimos 14 años, los Cardenales viven con la expectativa de ganar. Es así desde cada renglón de la organización.

En resumen, los Cardenales son el estándar de oro para las demás organizaciones. ¿Son perfectos? Claro que no. ¿Existen interrogantes en el equipo? Sí. De hecho, hay una lista bastante larga.

Lo más probable es que este invierno sea de mucho estrés para el gerente general John Mozeliak. Urgen mejorías en el campo corto. El boricua Carlos Beltrán es agente libre y nadie sabe quién se encargará de la tercera base en el 2014. Pero el ejecutivo empezará la labor desde un terreno bastante sólido.

Como lo dijo Matt Holliday después de la Serie Mundial: "Durante años, tendremos posibilidades de ganar una Serie Mundial".

El toletero sería el primero en señalar que nada está garantizado. Los Rojos y los Piratas volverán a contar con buenos equipos en el 2014. Y dentro de un año o dos, los Cachorros deben de mejorar. En la Liga Nacional, los Dodgers, Gigantes, Bravos, Nacionales, etc.-todos esperan ser formidables la próxima temporada, lo cual hace más difícil que nunca llegar lejos en octubre.

Ahora bien, el hecho de ser eliminado en el Juego 6 de la Serie Mundial no significa que haya grandes defectos en San Luis. Entre los mejores 10-15 equipos de Grandes Ligas, la diferencia de ganar o perder un Clásico de Otoño puede ser jugar bien en el momento indicado o simple y llanamente la suerte.

Hubiese sido sorpresa de nadie ver ganar la Serie Mundial este año a los Dodgers, Rojos, Piratas, Bravos o Nacionales. Debe de ser un punto de orgullo haber llegado a ley de un triunfo del Clásico en el 2012 y de haberlo disputado un año después.

Los Cardenales contaron con el roster activo más joven entre los equipos clasificados en la Liga Nacional. Entre los 30 conjuntos de Grandes Liags, sólo los Marlins y los Medias Blancas tuvieron cuerpos monticulares de menos edad, según un análisis del St. Louis Post-Dispatch.

En esta era de paridad, 17 de las 30 franquicias han participado en por lo menos una Serie Divisional en las últimas tres campañas. Estar a ley de un triunfo de llegar a tres Series Mundiales consecutivas constituye una inclusión en la élite.

El reto de Mozeliak ahora es decidir si debe cambiar a algunos de sus prospectos por un pelotero caro como Tulowitzki o ir tras alguien con un precio más discreto como Stephen Drew.

Además, posiblemente haya que sustituir a Beltrán, quien probablemente reciba una oferta multianual en el mercado libre. ¿Seguirá mejorando Matt Adams? ¿Están listos Wong y Taveras para las Grandes Ligas?

En otras palabras, ¿habría suficiente ofensiva sin el bate de Beltrán? ¿Podría la presencia de Tulowitzki compensar la ausencia del puertorriqueño? ¿Y si Mozeliak se queda sin Beltrán y adquiere a Tulowitzki, qué tan buenos serán los Cardenales?

De cualquier forma, San Luis volverá a competir debido a todo ese pitcheo y ese lineup de outs difíciles con el que cuenta el manager Mike Matheny. No hay garantías, pero los Cardenales empezarán el 2014 con las expectativas de costumbre.