Mike Matheny y John Mozeliak. (Jeff Roberson/AP)

SAN LUIS - El núcleo de su cuerpo de relevo es conformado por lanzadores que hace muy poco tiempo estaban prácticamente en la pelota juvenil.

Pero aún así ganan juegos en cantidades industriales.

Parecía una herejía que dejasen ir al dominicano Alberto Pujols, un grande entre los grandes de la historia de las Grandes Ligas, a manos de la libre agencia.

Sin embargo, han ido a la postemporada en dos ocasiones desde entonces y estuvieron a un triunfo en 2012 de participar en dos Series Mundiales consecutivas desde que Pujols firmó con los Angelinos de Los Angeles en Anaheim.

Se retira Tony La Russa, uno de los dirigentes más ganadores de la historia y siguen siendo un hueso de roer, aún cuando su nuevo mánager, Mike Matheny, apenas se moja los pies en la gran carpa.

Y es que los Cardenales han desarrollado un sistema de trabajo que, contra viento y marea, les ha garantizado tener un equipo competidor que les permite seguir la tradición de ser la franquicia de la Liga Nacional con más triunfos en el Clásico de Octubre en los anales del Béisbol de Lujo.

Es el "Modo de los Cardenales".

"Que podamos hacer las cosas de la manera correcta es una cuestión de orgullo", proclamó Matheny, quien fuera el receptor titular de los Cardenales cuando se midieron previamente a los Medias Rojas de Boston en la Serie Mundial de 2004.

"No llegué con la expectativa de reemplazar a un dirigente de la estatura de un futuro Salón de la Fama como lo es La Russa", manifestó Matheny. "Vine a hacer lo que yo pudiera y dejar que estos hombres hicieran lo que saben en la medida en la que también van aprendiendo.

"Necesitaba que estos hombres dieran un paso en firme, así como requería que nuestro cuerpo de instructores lo hiciera, y tantos unos [los peloteros] como los otros han sido capaces de identificar y resolver los problemas en la medida en la que se presentasen", acentuó Matheny.

Por su parte, veteranos como los puertorriqueños Carlos Beltrán y Yadier Molina, y los lanzadores Chris Carpenter y Adam Wainwright, entre otros, se han encargado de ser los mentores de toda una generación de futuros baluartes de los Cardenales.

Wainwright comenta que pudiera escribir un libro sobre lo que es "El modo de los Cardenales". "Es como una manera de pensar que tenemos en San Luis, en nuestro clubhouse, a lo largo de la organización", explicó Wainwright, que abrió el primer partido de los Cardinales en la Serie Mundial frente a los Medias Rojas. "Es una expectativa de ganar y de ser profesional, lo cual viene con esos triunfos, de hacer las cosas bien.

"Y eso nos ha sido traspasado a nosotros [los Cardenales de ayer, hoy y siempre] a lo largo de los años por tipos como Red Schoendienst, Stan Musial, Bob Gibson, Lou Brock, Bob Gibson", especificó Wainwright. "Todos estos grandes integrantes del Salón de la Fama que hemos aprendido a querer todavía están con nosotros en el clubhouse, a pesar del fallecimiento del grandioso Stan. Nos sentimos bendecidos de contar con esos hombres y sus chaquetas rojas a nuestro alrededor y todavía sentimos su presencia, aún aprendemos de sus experiencias".

El experimentado abridor de los Cardenales acentúa la importancia de Matheny en este proceso de conservar vigente "el modo de los Cardenales".

"En mi opinión, él es uno de los máximos profesionales que yo jamás haya conocido", elogió el veterano lanzador derecho. "Creo que es el perfecto portador de la antorcha para que siga 'El Modo de los Cardenales'. "Estamos hablando de un hombre que se presenta a un evento para colectar fondos entre temporadas con un traje de tres piezas y el pelo perfectamente peinado, viéndose agradable todo el tiempo como un representante digno de los Cardenales.

"Es el perfecto portador de la antorcha, un gran líder, un gran motivador de hombres", insistió Wainwright. "Y es un tipo que ha aprendido de los mejores, de La Russa, de Schoendienst, al paso de los años".

El "Modo de los Cardenales" comienza, por supuesto, de arriba, del alto mando del equipo, desde la oficina del gerente general del equipo, John Mozeliak.

Se veía Mozeliak como un hombre que estaba prácticamente a la defensiva al explicar el por qué los Cardenales habían dejado de firmar a Pujols como agente libre.

"Esta es una fecha decepcionante, pero sabíamos que existía esta posibilidad", comentó Mozeliak el día que se fue Pujols como agente libre luego de que los Cardenales intentaron asegurarse de que el dominicano pudier permanecer de por vida en San Luis.

Quizás muchos pensaban que los Cardenales irían a la deriva por muchos años, tal vez hasta los límites de que les cayera una maldición como la que le pasó a los Medias Rojas al perder a Babe Ruth.

Sin embargo, Mozeliak ya tenía un Plan 'B' en mente. Al firmar a Beltrán, otro posible futuro Salón de la Fama latinoamericano, los Cardenales se aseguraban contar con un bate experimentado sólido.

No es tampoco una casualidad que el jovencito seleccionado por los Cardenales como compensación por la pérdida de Pujols fuera precisamente Michael Wacha, una de las figuras noveles de la lomita más impresionantes de las Grandes Ligas en 2013.

Wacha personifica de gran manera el estilo de juego de los Pájaros Rojos, cuya base es producir lanzadores jóvenes que a la postre puedan sobresalir en la Gran Carpa.

Brazos como los de Wacha, Joe Kelly, Trevor Rosenthal, el dominicano Carlos Martínez, son en el diamante la base monticular del "Modo de los Cardenales", que comienza con esa tradición ganadora, con ese molde de estructurar campeones que caracteriza a una de las grandes franquicias de la historia del diamante.