Los Gigantes están encaminados a su primera temporada perdedora desde el 2008. (AP)

WASHINGTON - Para algunos integrantes de los Gigantes, perder ha sido una forma de aprender.

Los jugadores que llegaron al equipo desde el 2009, la primera de cuatro temporadas ganadoras en forma consecutiva de San Francisco, no han conocido el fracaso colectivo. Hasta los que subieron a fines del 2008 han agarrado la costumbre de ganar, como por ejemplo el venezolano Pablo Sandoval.

Después dos títulos de la Serie Mundial en tres años, los Gigantes se encuentran en el sótano del Oeste de la Liga Nacional. Los jóvenes del equipo está viendo lo que es perder-es una lección que preferirían evitar.

"Nadie se siente bien con lo que está pasando", dijo el zurdo Madison Bumgarner, de 24 años. "Todo el mundo pone de su parte para arreglarlo".

El receptor Buster Posey, Novato del Año del 2010 y Jugador Más Valioso de la Nacional en el 2012, dijo que "no es una sensación que quieres con mucha frecuencia".

Es un sentimiento repetido por el torpedero joven Brandon Crawford. "Llegar (al clubhouse) después de una derrota no es nada divertido", expresó. "Es bien callado. Nadie quiere hablar del juego.

"Es divertido ganar".

Con marca de 52-65, los Gigantes parecen estar encaminados a convertirse en el 15to equipo en terminar con récord perdedor el año después de ganar la Serie Mundial. Es algo que no ocurre desde el 2003, cuando los Angelinos tuvieron 77-85 luego de ganar el Clásico de Otoño el año anterior.

Si San Francisco termina en el último lugar de su división, será la primera vez que un campeón defensor lo hace desde los Marlins de 1998.

En el caso de la Florida hace 15 años, el propietario de ese entonces, Wayne Huizenga, había vaciado al equipo de sus estelares. Eso no ocurrió con estos Gigantes, que trajeron de regreso a 22 de los 25 jugadores que ganaron la Serie Mundial del 2012.

Algunas personas criticaron esa estrategia, citando una falta de ajuste con un roster ya entrado en edad.

Pero los Gigantes jóvenes no encuentran motivo para cuestionar a la gerencia.

"Una cosa que he notado es que seguimos jugando en equipo", dijo el cerrador de San Francisco, Sergio Romo. "Seguimos unidos. No estamos echando culpas".

Si fueran a hacerlo, habría muchos blancos. En diferentes momentos de la temporada, han fallado el pitcheo, la defensa y la ofensiva del equipo.

"Hay momentos en que te ganas a ti mismo, y eso es difícil de aceptar", dijo Romo. "Todos hemos contribuido a los fracasos".

De su parte, Posey reconoce que es natural quejarse cuando a un conjunto le va mal. Pero dijo también que es importante no hacerlo.

"Trato de verlo como un reto llegar todos los días con una buena mentalidad, no sólo a nivel individual sino colectivo", dijo el receptor. "Esa probablemente sea la parte más difícil de este trecho que hemos tenido."

Agregó Crawford: "Aún creo que tenemos muy buen equipo. Deberíamos estar jugando mejor, pero nadie gana todos los años".

Sin preguntársele sobre el particular, Posey citó a un pelotero con el que ha sido comparado-Derek Jeter-como ejemplo de un jugador que mantiene una actitud ganadora, sin importar las circunstancias.

"Quien respete el juego va darle con todo", dijo. "Creo que eso es lo que se ve con los grandes, como Derek Jeter, muchachos que tienen mucho tiempo jugando. Sin importar la situación, se ven iguales todo el tiempo. Tienen ese enfoque.

"Es una temporada larga, como todos sabemos", continuó Posey. "Cuando no estás jugando bien, se puede volver más larga. Hay que hacer algo bueno en el terreno, ser positivo en tu preparación y tratar de llevar eso al juego del día-no pensar en la noche anterior ni qué puede pasar en dos semanas".

Crawford está de acuerdo.

"Requiere de una buena actitud todos los días, sin preocuparse uno de lo que ha pasado esta temporada, sino del juego de hoy", dijo el paracorto. "Hay que mantener una actitud positiva. Es la única forma de seguir adelante sin colapsar mentalmente".