Jason Heyward y los hermanos B.J. y Justin Upton son piezas claves de la escuadra de los Bravos. (Daniel Shirey/Getty Images)

No es solamente que los Bravos de Atlanta sean buenos. Es que son tan buenos que hasta miedo dan. Se trata de un equipo capaz de dar de qué hablar por mucho tiempo.

Los Bravos llegaron al viernes con 13 triunfos consecutivos y son apenas el quinto club de la Liga Nacional en 50 años que hilvana dos rachas ganadoras de cifras dobles en una misma temporada.

Atlanta comenzó la campaña con optimismo al ganar 12 de sus primeros 13 juegos, incluyendo 10 al hilo. En esos primeros días de la temporada, los Bravos esencialmente se adueñaron del Este de la Liga Nacional. No lo sabíamos en ese momento, porque se suponía que los Nacionales, y quizás hasta los Filis, iban a dar la pelea.

Ninguno de esos dos clubes ha dado la talla este año, pero Atlanta ha superado las expectativas y de por sí se les proyectaba como un equipo muy bueno.

Lo que más debe llamar la atención es que los Bravos aún no alcanzan su potencial y su actual racha ganadora demuestra lo buenos que pueden ser.

Si B.J. Upton y Jason Heyward se mantienen encendidos, si ya salieron definitivamente de sus malas rachas, Atlanta será tan invencible como un equipo puede llegar a ser. Los bateadores como Upton y Heyward, cuando se encienden, pueden cargar con un club ellos solos.

En los Rays, B.J. Upton solía caer en largas sequías ofensivas, pero cuando se lucía con el madero, era algo fuera de serie. Le conectaba a los pitcheos buenos y malos. Y les daba duro también, enviándolos de una esquina del terreno a otra.

Eso es justo lo que Upton está haciendo ahora mismo por Atlanta. En cinco juegos tras regresar de la lista de incapacitados, batea para .476, ha conectado dos dobles y se ha robado dos bases. Por fin se está convirtiendo en la fuerza impactante que los Bravos esperaban hallar en él.

No obstante, Upton no regresará al puesto de primer bate por ahora. El manager cubano Fredi González puso en ese rol a Heyward con el fin de darle un nuevo "look" a la alineación y quizás para ayudar a Heyward a despertar al bate.

En 12 juegos desde entonces, Heyward tiene un porcentaje de embasarse de .415 y parece estar en sus aguas. Anteriormente, sólo había fungido como primer bate en un partido de por vida, pero luce ser que permanecerá en ese rol por un buen rato.

En ocasiones, Heyward se ha ponchado con una frecuencia preocupante y durante temporadas enteras ha lucido perdido en el plato. Pero cuando está enfocado, como lo está ahora mismo, Heyward le da más duro a la bola y la manda más lejos que casi cualquier otro jugador.

Atlanta ha llegado a este punto sin grandes aportes de Heyward o Upton. Por lo tanto, puede ser que la fiesta apenas comience. Los Bravos han hecho quedar muy bien al gerente general Frank Wren, quien remodeló el club durante la temporada baja con un trío de jardineros dinámicos: Justin Upton, B.J. Upton y Heyward.

Tras retirarse Chipper Jones, los hermanos Upton y Heyward representaban los nuevos rostros de la franquicia. Justin Upton comenzó encendido, bateando 12 jonrones en el mes de abril, pero sus dos compañeros mencionados terminaron el primer mes de la campaña con promedios por debajo de .150.

Aun así, nada detuvo a los Bravos, quienes contaron con contribuciones ofensivas desde el primer bate hasta el octavo. El novato Evan Gattis, el inicialista Freddie Freeman y el tercera base Chris Johnson, quien ahora mismo encabeza el Viejo Circuito con un promedio de bateo de .339, ayudaron a encaminar al equipo cuando recién empezaba la campaña. No hay mejor bullpen que el de los Bravos y la rotación del club luce sólida.

El miércoles, los Bravos concluyeron una gira de seis juegos que los llevó a Filadelfia y a Washington, donde se midieron a dos clubes para quienes dichas series quizás representaban las últimas oportunidades de salvar sus temporadas. Los Bravos barrieron los seis compromisos.

En su racha de 13 victorias consecutivas, los Bravos han superado por 77-31 a sus oponentes. En ese tramo, el cuerpo monticular tiene efectividad colectiva de 2.23 y el relevo ha permitido apenas dos carreras limpias en 41.0 innings de labor. Freeman está bateando para .340 en ese trecho.  

Aun con el as Tim Hudson fuera por el resto de la temporada debido a un tobillo fracturado, Atlanta ha seguido a todo motor. El novato colombiano Julio Teherán ha cedido menos de dos carreas en 11 de sus 22 aperturas. Por otro lado, el derecho Kris Medlen, quien ha tenido tantas dificultades que el club llegó a ponderar sacarlo de la rotación, toleró tres carreras en siete innings el miércoles en ruta a su mejor apertura en un mes.

Con 13 victorias al hilo y una ventaja de 15 ½ juegos sobre Washington, el número mágico de Atlanta para clasificar para los playoffs es 33. Así de temibles son estos Bravos.