Nelson Cruz, Everth Cabrera, Jhonny Peralta y Alex Rodríguez.

Lo que sucedió en el béisbol el lunes representa un sufrimiento de corto y largo plazo.

Nunca es agradable que a un pelotero lo suspendan por consumir sustancias para mejorar el rendimiento.

Dicho proceso ya empezó a raíz de la investigación de MLB en el caso de Biogénesis, una clínica "anti-envejecimiento" ya desaparecida en el sur de la Florida a la que se le acusa de proveerles sustancias prohibidas a jugadores de Grandes Ligas. Ryan Braun de los Cerveceros, el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en el 2011, ya había sido suspendido 65 juegos por sus vínculos a la compañía y a los esteroides.

Ahora viene una tanda más grande de suspensiones, 13 en total, anunciadas por MLB el lunes por la tarde. Aun con las suspensiones en el pasado, MLB tendrá que enfrentarse a la desilusión de los aficionados y los equipos, al igual que a los daños causados por el uso de sustancias prohibidas.

Hacer valer el programa antidopaje de Grandes Ligas no siempre se consigue de una manera indolora. El antesalista Alex Rodríguez, quien fue suspendido por 211 juegos, en esencia ha acusado a los Yankees y a MLB de conspirar para invalidar su contrato, aunque no hay evidencia de ello.

Las buenas noticias están del otro lado del asunto. El programa antidopaje de MLB es lo suficientemente estricto y no sólo se trata de retórica. Pero por más severo que sea semejante programa, si no es igual de riguroso a la hora de implementarse, no tiene ningún poder.

El Comisionado Bud Selig tocó ese tema al hablar de la pesquisa en el caso Biogénesis. "(La investigación) es minuciosa, exhaustiva y agresiva", dijo Selig. "Estoy orgulloso de eso y habla muy bien de nuestros esfuerzos.

"Una cosa es decir que tienes un programa estricto, pero también hay que hacerlo cumplir. Tenemos un programa riguroso. Removemos cielo y tierra. Creo que es consistente con todo lo que hacemos".

MLB tiene su propia rama de investigación, tal y como lo recomendó el Informe Mitchell. Por lo tanto, el deporte está en una posición de la que no hubiera gozado antes - la capacidad de investigar por su cuenta un caso como el que presentó Biogénesis.

Después de recolectar los datos, MLB tiene la obligación de proceder con las sanciones. La entidad negoció la suspensión de 65 partidos con Braun, ya que el toletero no sólo había violado el programa antidopaje, sino que también hizo comentarios erróneos acerca de su inocencia.

Rodríguez apelará su suspensión, la cual entrará en vigencia el jueves, pero su castigo es más severo que los de otros jugadores debido a sus repetidas violaciones del programa antidopaje y sus intentos por interferir con la investigación de Biogénesis.

La idea de que Rodríguez sea el blanco de una persecución personal requiere de más imaginación que conocimiento. De sostenerse una suspensión que lo mantenga fuera de acción durante la temporada del 2014, a Rodríguez aún le quedarían tres años en su contrato actual con los Yankees. En ese tramo, Nueva York le debería un total de US$61 millones al veterano, quien reconoció que usó esteroides durante las tres temporadas que jugó por los Rangers de Texas.

Por lo tanto, aun si A-Rod es hallado culpable, recibiría el equivalente de una tercera, y bastante lucrativa, oportunidad.

El caso Biogénesis no produjo ninguna suspensión de por vida, pero el punto queda claro. Ahora, el "positivo no-analítico" - es decir, hallar culpable a un jugador de haber usado sustancias prohibidas sin una prueba de laboratorio que lo confirme -- es parte de la fórmula. Ahora, los peloteros que elijan consumir dichas sustancias tendrán un lugar menos donde esconderse.