Kevin Towers. (Marcio Jose Sanchez/AP)

La nota distintiva en la breve historia de los Diamondbacks han sido sus pronunciados altibajos.

Debutante en Grandes Ligas en 1998, Arizona conquistó la Serie Mundial en 2001. Pero para 2004 estaba hundido con el peor récord de las mayores. Luego, en 2007, reapareció en los playoffs. Otra vez, con un lapso de tres años de por medio, volvió a tocar fondo en 2010.

No se esperaba mucho en 2011, pero los Diamondbacks se alzaron con el banderín de la División Oeste de la Liga Nacional bajo el mando del piloto Kirk Gibson.

Cuando todo apuntaba a llegar más lejos, dieron un paso atrás en 2012 al terminar con un gris balance de 81-81 y vieron cómo los Gigantes de San Francisco, sus rivales de división, se consagraban campeones de la Serie Mundial por segunda vez en tres años.

La reacción del gerente general Kevin Towers fue revolucionar la nómina.

El cambio más impactante fue el traspaso del estelar Justin Upton, junto al tercera base Chris Johnson, a los Bravos, a cambio del infielder venezolano Martín Prado, el abridor panameño Randall Delgado y tres prospectos.

También adquirieron al jardinero Cody Ross y al abridor Brandon McCarthy, de Boston y Oakland, respectivamente.

Como parte de una negociación que involucró a tres equipos, obtuvieron al prometedor campocorto Didi Gregorious y enviaron a los Indios al pitcher Trevor Bauer, ex primera selección del draft.

Cliff Pennington, otro torpedero, llegó procedente de los Atléticos en otra transacción de tres equipos, en la que el jardinero Chris Young pasó de Arizona a Oakland y el relevista Heath Bell dejó los Marlins para sumarse a los Diamondbacks.

Towers indicó que la renovada alineación procura darle un vuelco al estilo ofensivo: quieren más bateo de contacto y agresividad en vez de depender de los jonrones para producir carreras. Se dice que el equipo se ha amoldado a semejanza de la personalidad de Gibson.

El resto de la ecuación cuadraba con una rotación en la que destaca el cuarteto de Ian Kennedy, Trevor Cahill, Wade Miley y McCarthy, además de un reforzado bullpen.

Sin embargo, una lesión ha trastocado el relanzamiento.

Señalado para cubrir el jardín central y batear primero, el novato Adam Eaton era uno de los pilares del plan. Pero sufrió un desgarro de ligamento en el brazo de lanzar y podría perderse los dos primeros meses de la campaña regular.

Para complicarle más la faena a Gibson, el infielder Willie Bloomquist --que hubiese sido la variante como primer bate-- comenzará en la lista de lesionados debido a un esguince en el oblicuo.

Gibson asegura que los Diamondbacks sabrán superar las adversidades.

"En 2011, rendimos por encima de las expectativas. En 2012, rendimos por debajo de las expectativas. Queremos volver a superar las expectativas", dijo Gibson. "La gente hace todo clase de pronósticos. ¿Cómo puedes estar seguro de un resultado? Hay millones de formas para evaluar a un equipo. La verdad es que no se sabe".

Mientras esperan por la recuperación de Eaton, el aporte ofensivo del antesalista Prado y el intermedista Aaron Hill será vital. Ambos están acostumbrados a batear de segundo en el orden ofensivo, pero Hill es quien tendrá que hacerlo de tercero.

Hill viene de una campaña en la que fijó una marca personal al batear para promedio de .302, con 26 jonrones y 44 dobles. Arizona le renovó el contrato con una oferta de cuatro años y 40,5 millones de dólares.

Prado, quien lideró la Liga Nacional con 60 juegos de más de un hit y quedó cuarto en hits, firmó un pacto casi idéntico con los Diamondbacks y con ello se asegura estabilidad en un sitio.

El venezolano es la clase de jugador versátil (ha cubierto posiciones en los jardines y todo el infield) y de bateo de contacto que buscaban.

Está entusiasmado con tener a Gibson como dirigente.

"Es alguien agresivo", dijo Prado. "Le gusta el béisbol de fundamentos, que el corredor avance, cosas así. Fue un jugador con una larga trayectoria, que hacía las cosas de manera correcta y le gusta jugadores con esas características".

El resto de la alineación incluye a Jason Kubel en el bosque izquierdo, el venezolano Gerardo Parra como titular del derecho y A.J. Pollock cubriendo la baja de Eaton en el central.

También apuestan al aporte ofensivo del cátcher venezolano Miguel Montero (15 jonrones y 88 remolcadas) y el inicialista Paul Goldschmidt (20 jonrones y 82 empujadas).

Los veteranos infielders Eric Chávez y Eric Hinske brindan la cuota de experiencia desde la banca.

No tenían del todo despejado quién será el quinto abridor, con el derecho Delgado y el zurdo Patrick Corbin como opciones.

El bullpen ya tenía al taponero J.J. Putz (32 rescates) y al preparador David Hernández, pero las adiciones del derecho Bell y los zurdos Tony Sipp y Matt Reynolds le da más profundidad.

¿Alcanzará todo esto para darle alcance a los Gigantes con su magnífica rotación y neutralizar todo el poderío económico de los Dodgers? Con los Diamondbacks, no hay nada predecible.