Que los Cardenales son un buen equipo es un hecho. Que han estado muy discretos este invierno no es una sorpresa.

Pero en una División Central de la Liga Nacional cada vez más fuerte, ¿están los Cardenales lo suficientemente bien armados para competir?

Los Cardenales, a pesar de haber avanzado a la postemporada tras ganar un Comodín, obviamente fueron lo suficientemente buenos como para llegar lejos en octubre en cada una de las últimas dos campañas - sobreviviendo a cuatro encuentros de eliminación (Juego 5 de la SDLN en 2011 ante los Filis, Juego 7 de la Serie Mundial del 2011 en contra de los Rangers, el juego a ganar o morir entre comodines de la Liga Nacional en contra de los Bravos y el Juego 5 de la SDNL en contra de los Nacionales el año pasado).

Esto es, básicamente, un crédito a su profundidad, química interna y experiencia.

Ahora, a pesar de haber sufrido notables bajas de aquel equipo campeón de la Serie Mundial en el 2011 en los últimos 14 meses - una lista que ahora incluye al nuevo BD de los Rangers, Lance Berkman - los Cardenales siguen siendo un equipo de élite en el Viejo Circuito. Y mientras Mike Matheny madure en su papel de timonel, Adam Wainwright se distancie cada vez mas de su cirugía Tommy John en 2011 y jóvenes como Joe Kelly, Trevor Rosenthal y Shelby Miller encuentren su ritmo en Grandes Ligas, las probabilidades de los Cardenales de permanecer como un equipo contendiente son altas.

Pero la poca actividad de San Luis este invierno ha generado más preguntas que respuestas.

El poco movimiento este receso de temporada se debe en gran parte al deseo de mantener la nómina en 2013 alrededor de los $115 millones. Incluso con Berkman y Kyle Lohse fuera, los casos de arbitraje pendientes de David Freese y los relevistas Jason Motte, Mitchell Boggs, el venezolano Ed Mujica y Marc Rzepczynski aseguran que los Cardenales tendrán un alza en su nómina en las próximas semanas. Y hasta la fecha su única actividad en el mercado de la agencia libre han sido las firmas de Randy Choate (relevista zurdo) y Ty Wigginton (utility).

El gerente general Jon Mozeliak es inteligente, bien respetado y, sobre todo, bueno en lo que hace. Su habilidad para llenar adecuadamente los vacios del club en cada una de las últimas dos fechas límite de cambios, así como la satisfactoria contratación del boricua Carlos Beltrán el invierno pasado para reemplazar el gran vacío que dejó el dominicano Albert Pujols, demostraron lo que es capaz de hacer. Por lo tanto, Mozeliak merece el beneficio de la duda cuando se trata de armar el club.

Sin embargo, el grado de dificultad en la División Central de la L.N. podría incrementarse la próxima campaña.

Una de las razones es que los equipos de la Central ya no tendrán a los débiles Astros -ahora en la Liga Americana- como rivales para tratar de acumular algunas victorias. Los Cardenales, en específico, tuvieron foja de 11-4 en contra de Houston el año pasado. Está por demás decir que extrañarán a los Astros.

Luego está el panorama para los equipos que complementan la división. Los Rojos parecieron mejorar con la firma del primer bate Shin-Soo Choo, y obviamente esperan obtener una temporada completa de Joey Votto.

El panorama también luce alentador para los Cerveceros, quienes aparentemente han mejorado su bullpen, una debilidad en 2012. Milwaukee fue uno de los clubes más encendidos por la mayor parte de la segunda mitad, y su lineup está lleno de productores de carreras.

Incluso los Cachorros lucen más fuertes en el papel. Chicago ha mejorado su rotación con la llegada de los derechos Scott Baker, Scott Feldman y el dominicano Carlos Villanueva. Y aunque no me atrevería a decir que tienen la hechura de un equipo en los .500, es muy probable que superen las 61 victorias que tuvieron en 2012.

Y los Piratas... bueno... francamente, no veo una mejoría importante en los Bucaneros, entonces dejémoslos fuera de esto.

Volviendo a los Cardenales, analicemos primero su rotación, que a pesar de contar con una gran profundidad y potencial aun así luce un poco inestable.

El inesperado regreso de Chris Carpenter a la rotación en la recta final de la campaña pasada fue un crédito a su mentalidad y ética de trabajo. Pero la forma en que el derecho lanzó en la SCNL en contra de los Gigantes fue un recordatorio de que le falta mucho para recuperar su nivel. Y aunque se verá beneficiado de unos entrenamientos primaverales completos este año, es incierto lo que el veterano de 38 años de edad con un específico historial de lesiones pueda ofrecer esta temporada.

Otra interrogante es el estado del hombro de lanzar de Jaime García. Tres médicos le recomendaron al mexicano operarse después de lanzar apenas dos entradas en un juego de la SDLN en octubre pasado, pero el zurdo en su lugar optó por la ruta de descansar y rehabilitarse. De cualquier forma, las lesiones en el hombro se caracterizan por ser particularmente problemáticas.

Otra área de preocupación para San Luis es su cuadro medio. En el shortstop, el dominicano Rafael Furcal es un frágil torpedero de 35 años, y es difícil pronosticar si Pete Kozma mantendrá el mismo nivel que mostró en septiembre. Y en la segunda base, con el prospecto Kolten Wong aún puliéndose, las únicas opciones son Matt Carpenter, quien está aprendiendo la posición, y Daniel Descalso, quien se caracteriza más por su guante que por su bate.

Entonces podemos ver que, con algo de creatividad, los Cardenales podrían realizar algún movimiento importante vía cambio. Creo que un canje por Asdrúbal Cabrera caería muy bien, ya que el venezolano podría jugar ambas posiciones del cuadro medio y agregar un bate de impacto desde ambos lados del plato. Los Cardenales parecen tener las piezas idóneas en ligas menores como para seducir a la Tribu, en caso de que ambas partes estén interesadas.

En general, los Cardenales aún cuentan con un potente lineup, y su bullpen luce bien sólido. Cuando se llegue la hora de hacer predicciones, será imposible descartar a los Cardenales como potenciales contendientes, incluso si ya no realizan ningún otro movimiento este invierno.

Aun así, la relativa falta de maniobras no pasa desapercibida en lo que podría convertirse en una división más peleada.