(Getty Images)

El gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, tiene muchos recursos a su disposición para construir y fortalecer a los felinos, gracias en gran parte al propietario del club, el querido Mike Illitch.

El 23 de julio de este año se vio esa agresividad de Detroit para ganar, cuando el equipo envió a Jacob Turner, Rob Brantly, Brian Flynn y una selección del draft amateur a los decepcionantes Marlins de Miami por Aníbal Sánchez y Omar Infante.

Para los Tigres, Sánchez e Infante fueron refuerzos clave en dos áreas en necesidad de mejoría: la rotación abridora y la segunda base, respectivamente. Y para los dos venezolanos, el traspaso a la Ciudad Automotriz representó la oportunidad de salir de un equipo hundido en la Liga Nacional a una escuadra de Detroit que ha llegado hasta la Serie Mundial.

"En lo personal, fue un cambio bastante bueno", dijo Sánchez. "Me favoreció a mí, porque ahora estamos en un equipo nuevo, un equipo en los playoffs que es algo nuevo para mí."

Efectivamente, Sánchez ha aprovechado la oportunidad que le brindaron los Tigres en su primera experiencia en postemporada. En dos aperturas-una contra los Atléticos en la ronda divisional y otra ante los Yankees en la Serie de Campeonato de la Liga Americana--el oriundo de Maracay lleva efectividad de 1.35 en 13.1 entradas.

Su salida vs. Nueva York en el Juego 2 de la segunda ronda fue brillante. El venezolano tiró 7.0 ceros en el Yankee Stadium, permitiendo sólo tres hits y ponchando a siete bateadores para adjudicarse la victoria.

"El cambio de Sánchez, lo hicimos porque pensábamos que podía pitchar en este tipo de juegos", dijo el Vicepresidente y Asistente al Gerente General de los Tigres, Al Avila. "Cuando adquirimos a Sánchez no fue solamente para poder ganar el resto de la temporada y llegar a los playoffs, sino también para que pudiera pitchar en (postemporada), como los juegos que ha realizado en este momento."

Al principio Sánchez no lució como el refuerzo que tenían en mente los Tigres. En tres de sus primeras cuatro salidas por Detroit, permitió por lo menos cinco carreras limpias y, en total, concedió 18 anotaciones en sus primeras 20.1 entradas con los felinos.

Sin embargo, de ahí en adelante realizó siete aperturas de calidad (al menos 6.0 innings y tres limpias o menos permitidas) en ocho presentaciones para terminar la temporada regular.

Con los felinos tuvo marca de 4-6 pero en 12 aperturas pero con efectividad de 3.74, mejor que la 3.94 que registró en 19 salidas con los Marlins.

"Al principio tuve algunos percances, pero ya estamos donde estamos y pude resolver ese problema", dijo Sánchez, quien será agente libre después de la Serie Mundial.

Definitivamente, el aporte del derecho de 28 años fue crucial para Detroit, que vio ausentarse por lesión durante un tiempo a Doug Fister y que no contó con un Rick Porcello eficaz en la segunda mitad de la campaña.

"La llegada de Sánchez fue lo más grande que sucedió ", dijo Avila. "Si no tenemos a Sánchez, estamos en un gran problema."

ESTABILIDAD EN LA SEGUNDA ALMOHADILLA
Además de lo que le brindó Sánchez a la rotación abridora de los Tigres, Infante trajo constancia a la intermedia, algo que había hecho mucha falta en la primera mitad de la temporada.

Antes de la llegada del oriundo de Puerto la Cruz, Ryan Raburn, el dominicano Ramón Santiago y Brandon Inge (antes del cambio a Oakland) se combinaron para aportar un promedio de sólo .201 desde la segunda base. Con Infante, quien había iniciado su carrera de Grandes Ligas en los felinos en el 2002, Detroit por fin tenía un legítimo intermedista para jugar todos los días.

"Hace muchos que no tenemos un segunda base clave, como ahora tenemos en Infante", dijo Avila. "Es sumamente importante la estabilidad que ha traído este año."

Y claro, para Infante fue algo positivo salir de un equipo no exitoso de los Marlins a una escuadra ganadora.

"Lo que estábamos viviendo en Miami era muy fuerte", dijo Infante. "Perdíamos todos los días y era duro y frustrante para los peloteros. "Creo que (el traslado) me cambió la suerte, ya que llegué a un equipo ganador."

El impacto que ha causado el venezolano en Detroit no se ve en puros números. Su promedio de .257 y porcentaje de embasarse de .283 en 64 partidos y 226 turnos no representan lo más llamativo del mundo. Pero su defensa sólida hace que el granito de arena que pone al bate, para complementar un fuerte ataque de los Tigres, haya sido más que suficiente.

En la Serie Divisional contra los Atléticos, Infante se hizo sentir con el madero, bateando de 17-6 (.353) con un doble y una empujada.

Ahora el venezolano busca ganar su primer anillo de Serie Mundial, luego de 11 años en la Gran Carpa.

"Estoy contento por eso", dijo el infielder de 30 años. "Aníbal está contento también, está pitchando bien y creo que nos ha salido bastante bien. Estamos contentos y orgullosos de estar aquí."